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18 septiembre 2012

¿Hay esperanza después de Aguirre?

"Cuando ciertos acontecimientos tocan fibras sensibles a lo que uno ama o detesta, el ser emocional prevalece sobre el ser racional."

Pude constatar este hecho cuando en la tarde de ayer leí la noticia de la dimisión de Esperanza Aguirre: Un sentimiento agridulce agitó mi mente. La euforia inicial por "la marcha" de una enemiga ideológica fundida con la tristeza por el desolador panorama social y económico de su legado político.

Felicidad porque, sin entrar a valorar las causas últimas de su decisión (que ni siquiera ella a querido desvelar con claridad), uno no puede más que alegrarse de la caída estratégica de un rival en el tablero de la política. "La hipocresía es el colmo de todas las maldades", decía Molière.

Tristeza pensando que se va, obligada por la salud, aquella llegada con un pucherazo político,  la responsable de que la sanidad y la educación públicas en Madrid se encuentren en los huesos, la que aspiraba a ser la Margaret Thatcher de España, la "lideresa" del sector más neoliberal de su partido, la culpable del expolio de lo público en CM para ponerlo en manos privadas, la suma sacerdotisa del ideario más rancio de la derecha española, la gran demagoga y manipuladora de la historia y la memoria colectiva.

Así, con esta manifestación emocional, transcurrieron los primeros minutos desde que conocí la noticia, hasta que la parte racional afloró sobre la pasión para terminar de diluir cualquier atisbo de alegría. ¿Podemos tener esperanza después de Aguirre?
¿Puede la caída de Aguirre mitigar todo el daño

25 noviembre 2011

Mantilla, estoque, Bolonia y MTV




El 80% de los jóvenes cree que en una relación de pareja las chicas deben complacer al chico”. Así de rotundo.

Creerá el lector que el artículo que se presenta frente a sus ojos es una retrospectiva de la idiosincrasia española de los años 50 y 60. Nada más alejado de la realidad. Es una de las conclusiones extraidas de un reciente estudio sociológico que se publicaba en la prensa de ayer. Mencionaba también dicho informe la “idea romántica” que tienen nuestros jóvenes de sus relaciones amorosas, que otorga el papel de príncipe al hombre, mientras que la mujer se debe centrar exclusivamente en servirle y hacerle la vida agradable.

Hoy es día 25 de noviembre del año 2011 (curiosamente Día Internacional Para la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer), y el desarrollo sociocultural que cabría augurar para estos tiempos dista mucho de ser más “evolucionado” que los años de “Sor Citroën”. LGE, LOECE, LODE, LOGSE, LOCE Y LOE, toda una una retaíla de leyes educativas aprobadas desde la transición han tenido como exiguo resultado que en el día de hoy nuestros jóvenes sigan reproduciendo el tópico machista, el cuento del valiente y vigoroso príncipe y de la amante y sumisa doncella, adaptándolo a los tiempos de hoy (vía telebasura) a la versión de “Granjero busca esposa”.
Y es que en una sociedad de consumo, todo se vende y todo se compra, incluida la

22 noviembre 2011

Democracia, ataque y defensa, sumisión y movilización

Es evidente el déficit en cultura democrática del que adolece este país. Escribo estas palabras y me viene a la memoria cómo hace escasas fechas se le echaban encima como fieras un par de conciudadanos a la periodista y escritora Rosa María Artal, vía twitter, por insinuar que en ocasiones los pueblos no saben a quien votan, en relación a los años que Italia mantuvo en el poder a Berlusconi. Puede ser una afirmación incómoda, incorrecta políticamente, pero tiene su dolorosa parte de realidad. Parafraseaba Rosa a D. Jose Luis Sampedro:

 ”¿Democracia? Es verdad que el pueblo vota y eso sirve para etiquetar el sistema, falsamente, como democrático, pero la mayoría acude a las urnas o se abstiene sin la previa información objetiva y la consiguiente reflexión crítica, propia de todo verdadero ciudadano movido por el interés común."

Compartir estas reflexiones le valieron numerosos insultos, descalificándola curiosamente como antidemócrata.

De acuerdo, pensaréis que tan sólo dos personas no suponen ninguna representatividad. Pero en la vida cotidiana todos nos encontramos con ejemplos significativos. Mientras esperas tu turno en la charcutería escuchas dos señoras atribuyéndole "poderes mágicos" a la derecha: "Son los que tienen el dinero", "Son los que crean trabajo", "¿De qué sirve la sanidad si no hay empleo?". Todos los días oímos esto. Y es déficit democrático. Es poca cultura democrática.


Llevamos 34 años escuchando lo modélica que fue nuestra transición, el ejemplo que es nuestra carta magna para

21 noviembre 2011

Primera publicación: Presentación. A romper el hielo...

Tengo delante un teclado, siempre café, dejé al fin el tabaco.
Tengo a mi mujer siempre cerca, cómplice, y a mi pequeño de 11 años.
Tengo mi chaqueta de lana, mi bicicleta, mis discos.
Tengo mi familia, mis amigos y un gato.
Tengo mil historias, entre las letras de mis libros.
Tengo salud, mi deporte, mis paseos.
Tengo mi lluvia, mi tierra y el inmenso mar, y mi pueblo.
Tengo amor al trabajo, aúnque me nieguen empleo.
Tengo ganas de ayudar, aportar ideas y de luchar por lo nuestro.
Tengo confianza en las personas y creo que se debe pelear por ello.

Soy un hombre afortunado. Tengo muchísimas cosas, y las quiero compartir.